just jazz...

29 de marzo de 2007

La cita era a medianoche, cómo no, como siempre, las citas de este tipo, como siempre,... cuando los gatos son pardos.
Me puse faldas, ajustadas, chaqueta y zapatos de tacón, y aquel bolso diminuto que llevo siempre cuando voy de boda. Y en semejante callejón, a las doce, cómo no, parecía carne de cañón para cualquier atracador aficionado. No sospecharía el atracador, si lo hubiese, que más que su víctima sería su perdición; que guardaba en mi bolso a mi buena amiga dessert eagle punto cinco cero, en la chaqueta... cuchillo jamonero, y que los tacones de mis zapatos estaban afilados como las uñas de una gata en celo.
Pero llegué al punto de encuentro sin ninguna complicación, a El bar de Blas, puerto de amarre de maleantes indeseables y donde debía, cuanto antes esperaba, encontrarme con Jacinto «dos pistolas».
―Le digo quién, cuándo, dónde,... le pago y punto.
«No será tan fácil» me dije «ni de coña»... Sobretodo cuando te imaginas a Jacinto «dos pistolas» con cara de matón y cicatriz del pómulo al mentón... y resulta que, quien más que menos, en El bar de Blas todos están cortados con el mismo patrón.
Así que me dirigí a la barra, sin más...
―¿Está Blas?... ―pregunté.
―Yo soy Blas.
―Hola Blas. Yo soy... ―titubeé un instante―. Yo soy esa... ―le dije, le guiñé un ojo―... Ya sabes...
Entonces Blas abrió la boca, con admiración, comprendió,... pude contar todas las caries que tenía, cerró de nuevo la boca y asintió.
―¿Ha llegado ya Jacinto «dos pistolas»?...
Blas no volvió a decirme más, simplemente me lo señaló con un movimiento de cabeza, me dio la espalda y desapareció.
Y siguiendo la dirección que me marcaba... ahí estaba Jacinto, en las sombras, sentado a la mesa más apartada de aquel tugurio indeseable. Me dirigí hacia él, «le digo quién, cuándo, dónde, le pago y punto» me repetí, «y mi marido, por fin, será historia»... sonreía con este pensamiento emborrachándome la mente mientras la luz de las lámparas iban descubriéndome a mi asesino a sueldo... Cuando de repente alguien salió del baño, la luz de los fluorescentes inundó el lugar y me encontré de cara con Jacinto,... "dos pistolas",... asesino implacable,... quien no tenía cicatriz ni cara de matón; y lo único que me dijo fue: Cariño... ¿Qué estás haciendo tú aquí?...
*
En La Illa del Aire · enero-marzo de 2007
"Las palabras clave para este ejercicio aparecen marcadas en amarillo"
El reloj de pared que había colgado detrás de la barra marcaba la una, y Brigitte tenía la mirada clavada en la aguja que marcaba los segundos con su pesado tic-tac, tic-tac, tic-tac... mientras el sudor le perlaba la frente y bajaba por su mejilla dibujando en ella un reguero que a la luz de aquellos viejos candelabros de color ocre daba a su carita de ángel un aspecto endiablado.
Cuando la puerta se abrió con un vago gemido de sus desgastadas bisagras, lo primero que vio fue el resplandor de la hebilla de su cinturón iluminada por la luz de las velas, e inmediatamente después el reflejo de su mirada, triste...
―¿Por qué has tardado tanto?... ―consiguió articular Brigitte como si con cada palabra pronunciada fuese a perder el habla.
―Estás especialmente hermosa esta noche... ―su voz ronca conseguía apagar el insolente tic-tac del reloj de pared.
Brigitte sonrió, como sólo él sabía hacerla sonreír, incluso en circunstancias tan penosas como aquella.
―Haz lo que has venido a hacer... ―le dijo―, los dos sabemos cuál es tu trabajo ―... y mientras él le colocaba el silenciador a su pistola y la llevaba a su sien, aún tuvo tiempo para decirle― Dile a Luciana que la veré en el infierno.
*
En La Illa del Aire · enero-marzo de 2007
"Las palabras clave para este ejercicio aparecen marcadas en amarillo"

27 de marzo de 2007

...estuvimos en Japón!

Sabía q pocas ciudades rivalizan con NY...

Tokio es una de ellas!!

Estuvimos en Kyoto, Kumamoto y Tokio y nos hartamos de buen sushi, maki (wasabi!!) y kobe (para quien le guste, claro...), así q mejoramos nuestra práctica con los palillos y nuestro "japo-nés" (konnichiwa, arigatou y sayonara, no más...). X cierto q el sake no hay quien se lo beba.

Lo mejor, la estancia en el Ryokan (hotel típico japonés), imaginaros la casa del Novita y el Doraemon... pues lo mismo, en kimono y baño en aguas termales (con la toallita en la cabeza, como no!!) y después un masajito, q hay q cuidarse jeje!!

Tokio es un escándalo, la marcha y las calles para comprar, para los q tengáis ramalazo "freaky" la PS3 cuesta la mitad q en barna (el quillo san desatao!!). Yo, por mi cuenta, me compré unos mangas [(no es q los vaya a leer pq no los entiendo, pero comprar un manga en Japón es como si un japonés viene aquí y se compra una muñeca sevillana para encima de la tele (claro q ellos sólo tienen tv planas)].

las visitas fantásticas (Japón tiene mucha historia, y aquí a un servidor le encanta!!) y las geishas muy majas. Para haceros una buena idea de cómo es basta con q os veais Lost In Translation (aunque en esta película exageran bastante algunos aspectos de la vida japonesa tradicional, pero tiene "guiños" muy buenos).