just jazz...

10 de septiembre de 2008

Escribir sobre el Departamento de Asuntos Internos que controla al Departamento de Asuntos Internos que a su vez controla otro Departamento de Asuntos Aún Más Internos de la policía,... porque la corrupción, hoy, está corrompida. Escribir sobre el yonqui «colocado» (pero no en un puesto de trabajo de la leche como funcionario de la Generalitat)... Escribir sobre los polis buenos que aún quedan, porque aún queda alguno, sobre el ladrón honrado y el banquero que un día lo fue, sobre el médico que se mete y la puta que no puede porque no tiene. Escribir sobre maridos abandonados y suicidas sin agallas, sobre la mala puntería del tío ese... Cupido, sobre los gatos del barrio que caminan a dos patas, sobre tiroteos sinsentido,... un contenedor en llamas y el que esconde la mirada bajo la visera de una gorra con publicidad de bebida alcohólica de moda. Escribir sobre una sonrisa por un sms sin demasiadas letras. Escribir que el mundo no se acaba porque ya se acabó hace años, escribir sobre el que ríe porque no llora y sobre el que llora porque ya no sabe reír, sobre heridos de guerra que no han ido a la guerra, poetas en paro y notarios a los que les sobra el trabajo, escribir un whisky (solo no,... ¡con hielo, joder!...) a las nueve de la mañana... Escribir nostalgia... Escribir una fuga de rimel sobre lágrimas en mejillas que sonríen. Escribir «moriría por ti»... Escribir sobre una botella de vino sin denominación de origen vacía, sobre el que se la bebió, y sobre por qué estaba solo cuando se la bebió, sobre besos sin sabor a besos y sobre quien cancela todas sus tarjetas antes de que quien se las ha robado se las gaste en el «hipódromo». Escribir sobre el que no necesita que le deje una mujer para coger una borrachera. Escribir sobre neveras que sólo contienen botellas de plástico de cocacola rellenas con agua del grifo, escribir sobre una macabra carcajada cargada de ironías, escribir una caída en solitario. Sobre las heridas que nunca cicatrizan, sobre el que se propuso construir un castillo y acabó levantando un edificio de oficinas. Que la amistad y el amor se declararon la guerra hace años, escribir en primavera... Escribir sobre café solo y sábanas frías, barba de tres días, y sobre fotografías en blanco y negro. Elecciones a hijoputa del gobierno... Calles sin salida, y sobre la colilla de un cigarro quemando unos labios de carmín barato. Escribir sobre el sexo sin amor, sobre un farol, un full y una escalera de color. Escribir sobre esa otra copa más, escribir sobre el que escribe «te quiero» en la esquina de una servilleta de papel sobre la barra de aluminio de un bar. Escribir sobre amores que matan y sobre los amores que mueren en los juzgados, un póquer descubierto en un bar de platos combinados, sobre el que no llega a fin de mes y sobre aquél de quien nadie se lo esperaba, sobre aquél que ya no necesita motivos y sobre el que quisiera tener alguno. Escribir sobre los que van a la huelga y sobre a los que ya no dejan entrar en el bingo.
...
Es más fácil que escribir sobre aprendices de mago, sobre los mamones de los marcianos (porque también los habrá que son unos mamones) o sobre el que descubrió que mezclando plutonio con prozac podía abrir portales en el tiempo, viajar al pasado, y además enamorarse por el camino. Es más fácil, porque sólo hay que salir a la calle, sentarse en un banco (con un cartón debajo del culo si es que ha llovido)... y observar.

4 de septiembre de 2008

WALL-E
El último éxito de Disney y Pixar...
o una queja a una sociedad que
SE ESTÁ CARGANDO EL PLANETA!!